Saltar al contenido

Top 5 rutas de invierno por Uruguay para locales: parte 4

Quebrada de los Cuervos (cañón en Treinta y Tres) Quebrada de los Cuervos (cañón en Treinta y Tres) Quebrada de los Cuervos es un lugar natural único en

Top 5 rutas de invierno por Uruguay para locales (parte 4)

Top 5 rutas de invierno por Uruguay para locales (parte 4)

Anna Bamburova

  • #2025
  • #Anna Bamburova
  • #teletype
  • #welcometouruguay

Quebrada de los Cuervos (cañón en Treinta y Tres)

Quebrada de los Cuervos es un lugar natural único en el este del país (departamento de Treinta y Tres). Es un profundo cañón (de hasta 300 m de profundidad) en la sierra del Yerbal, cubierto de bosque y surcado por arroyos.

El nombre se traduce como «quebrada de los cuervos», aunque en realidad aquí habitan buitres negros (cuervo de cabeza roja, es decir, buitres de cabeza roja). El lugar fue declarado paisaje protegido: 4.413 hectáreas de naturaleza silvestre, con una flora y fauna muy diversas. Para el Uruguay llano, este cañón es una verdadera curiosidad: laderas empinadas, cascadas en el arroyo Yerbal Chico, lianas tropicales y helechos en el fondo de la quebrada. No en vano se dice que paisajes tan dramáticos rompen el estereotipo de un país «plano».

En invierno, Quebrada de los Cuervos no pierde su encanto. Como señalan los lugareños, se puede ir en cualquier época del año: cada una tiene su propia belleza. En la temporada fría, la vegetación se vuelve algo menos densa, pero la quebrada sigue viéndose pintoresca. Además, en invierno hay menos turistas:

Según el personal del parque, si no se va en temporada alta (por ejemplo, durante la Semana Santa, cuando puede haber hasta 3.000 visitantes), el resto del tiempo reina la tranquilidad.

Y a veces, en un día laborable de invierno, se puede caminar por el parque prácticamente a solas. La quebrada tiene su propio microclima: dicen que, incluso si llueve en la ciudad de Treinta y Tres, en la Quebrada puede no caer ni una gota. Por eso, no te preocupes por el pronóstico: allí el tiempo puede resultar mejor. Claro que en invierno hay que abrigarse más, llevar piloto y salir temprano a recorrer los senderos para aprovechar al máximo las horas de luz. En general, la «quebrada de los cuervos» es un imperdible para los amantes de la naturaleza: tras visitarla una vez, muchos uruguayos se enamoran de ella para siempre.

Qué hacer en invierno

La actividad principal es hacer senderismo por los caminos de Quebrada de los Cuervos. Aquí hay varios recorridos. El más popular es el Sendero Principal circular (~3 km), que baja hasta el fondo de la quebrada y vuelve a subir. El descenso es bastante empinado: para facilitarles el paso a los visitantes, hay una cuerda tendida a lo largo del sendero, de la que se pueden sujetar al bajar y subir. En invierno, el suelo puede estar resbaladizo, por lo que es imprescindible llevar calzado resistente. Al descender, llegarás al arroyo Yerbal Chico: en los días secos podés caminar por el cauce, sentarte en las piedras junto al agua y, si no hace demasiado frío, hasta probar a bañarte en las pozas naturales (en verano lo hace casi todo el mundo; en invierno, el agua vigoriza). Caminar por el fondo de la quebrada es como viajar a otro mundo: la espesura del bosque subtropical, túneles de ramas, troncos caídos, helechos más altos que uno y aves de colores que cruzan sobre el agua. Luego el sendero vuelve a subir hasta el mirador, una pasarela panorámica de madera.

Desde allí se abre una vista a un abismo verde; una imagen tan impresionante que queda para siempre en la memoria. Todo el recorrido lleva entre 2 y 3 horas, incluidas las paradas, y es perfectamente realizable para cualquiera con una condición física media (los lugareños subrayan que cualquiera puede recorrer el sendero: solo hacen falta tiempo y ganas). Además del sendero principal, hay un recorrido corto hasta un mirador (unos 500 m por trayecto sobre pasarelas de madera, sin bajar), adecuado para personas mayores o niños pequeños, y la vista desde allí también impresiona. En invierno también se puede observar aves: en el parque hay loros, tucanes y aves rapaces. A veces se organizan visitas guiadas en las que un guía habla de las plantas y muestra rincones escondidos, como el camino a una pequeña cascada. Después de caminar, es habitual entrar en calor con una taza de té caliente o mate en el campamento base. Si te quedás a pasar la noche, podés hacer una pequeña fogata en un lugar habilitado y disfrutar de un cielo increíblemente estrellado: el aire es muy limpio, lejos de las ciudades.

Cómo llegar allí

Quebrada de los Cuervos está a unos 45 km de la ciudad de Treinta y Tres. Desde Montevideo son unos 300 km hacia el noreste. En auto, el trayecto lleva entre 3,5 y 4 horas: primero se toma la Ruta 8 hasta la ciudad de Treinta y Tres. Desde allí, se continúa por la Ruta 8 unos 20 km más hacia el norte hasta el desvío (aproximadamente en el km 306, en El Convoy) y luego unos 25 km por un camino de tierra, siguiendo las indicaciones hacia el parque. El camino es de grava y en algunos tramos está desparejo; en la temporada de lluvias es mejor ir despacio, pero en general es transitable para cualquier vehículo.

En transporte público: desde la terminal Tres Cruces, un ómnibus (por ejemplo, de la empresa Cynsa) te lleva a Treinta y Tres (~4 horas). Después hay que hacer trasbordo: los fines de semana, a veces sale un minibús desde la terminal de Treinta y Tres hasta la propia Quebrada (conviene consultar el horario en el centro de información de la ciudad). Otra opción es tomar un taxi o remise por el día en la ciudad; muchos conductores llevan turistas al parque (el viaje dura unos 40 minutos). También se puede ir con un grupo turístico: los clubes uruguayos a veces organizan excursiones de un día, aunque los guías advierten que algunos tours dejan demasiado poco tiempo para estar en el parque. Lo mejor es ir por cuenta propia y reservar al menos un día.

Dentro del parque, hay estacionamiento en la entrada; a partir de allí se recorre el predio a pie (desde la entrada hasta el comienzo del sendero hay ~1 km). Tené en cuenta que se cobra entrada (aproximadamente 50 UYU por persona) y que, en invierno, el parque suele abrir de 8:00 a 17:00, de miércoles a domingo (cierra lunes y martes).

Dónde dormir

Muchos uruguayos vienen aquí por un día, pero cada vez más viajeros se quedan a pasar la noche para vivir plenamente la experiencia. Justo dentro del predio hay Camping Parque Municipal : sitios equipados para carpas (aproximadamente 110 UYU por persona y por noche), con parrillas individuales, duchas con agua caliente, un cobertizo para el fogón comunitario e incluso leña gratis, si la hay. Hay que reservar el lugar con anticipación a través del sitio web de la Intendencia de Treinta y Tres. En invierno, hace bastante frío para dormir en carpa, pero los más valientes igual arman campamento: a cambio, disfrutan del espectáculo nocturno junto al fuego y de una conexión plena con la naturaleza. Para quienes prefieren comodidad, hay pequeñas cabañas cerca de la oficina del parque, también administradas por la Intendencia.

Las cabañas son sencillas, pero tienen camas y comodidades básicas: una buena opción para refugiarse del mal tiempo. Además, a un par de kilómetros de la entrada al parque hay una casa de huéspedes llamada «El Capricho», un conocido lugar a cargo de lugareños. Tiene una tiendita, un restaurante de comida casera y varias habitaciones para huéspedes. Según las reseñas, en El Capricho se come muy bien: productos fresquísimos de su propia huerta, carne de sus propias vacas y precios muy razonables.

Es prácticamente el único lugar para comer en toda la zona, así que, aunque no te quedes a dormir, pasá a comer. También está la opción de alojarse en la propia ciudad de Treinta y Tres (a 45 km), donde hay varios hoteles económicos, pero entonces habrá que hacer ida y vuelta. Lo ideal es pasar al menos una noche cerca de la Quebrada para salir temprano al sendero por la mañana y, al atardecer, no tener que apurarse para irse.

Por qué los uruguayos aman este lugar

Quebrada de los Cuervos es el orgullo de los amantes locales del ecoturismo. Hasta hace poco, pocos la conocían, pero en los últimos años, especialmente desde 2020, cuando muchos exploraron su propio país en vez de viajar al extranjero, los uruguayos descubrieron masivamente los encantos de este cañón. En las redes sociales suelen compartir fotos y comentarios entusiastas: «¡Qué belleza tenemos en Treinta y Tres!». Los guías locales desmienten los mitos de que es difícil llegar o de que hace falta ser superdeportista: en realidad, cualquiera puede ir a la Quebrada; solo hacen falta ganas. En invierno, los uruguayos valoran la ausencia de multitudes en la Quebrada —se puede caminar tranquilo sin cruzarse con nadie en el sendero— y el fresco agradable para hacer senderismo.

«Créanme, vale la pena venir no solo cuando hace calor, sino también en la temporada fría: solo hay que vestirse bien y aprovechar al máximo las horas de luz», aconseja el autor de un blog local.

Dormir en las montañas bajo las estrellas, despertarse con los gritos de las aves y preparar café junto a la fogata matutina: para quienes viven en la ciudad, es una verdadera recarga. No sorprende que Quebrada de los Cuervos aparezca cada vez más en las listas de rutas favoritas de fin de semana de los uruguayos que buscan aventura en su propia tierra.

Sobre el tema del artículo

¿Querés aplicar la información a tu situación?

Analizaremos tu consulta de forma personalizada: desde la elección de la zona y la propiedad hasta la operación, la mudanza o el cálculo de inversión.

Escribí qué aspectos del artículo se relacionan con tu situación y qué detalles requieren una respuesta personalizada.

¿Querés aplicar la información a tu situación?

Indicá tu nombre o el de la empresa.

Dejá un medio de contacto que te resulte conveniente.

Escribí qué aspectos del artículo se relacionan con tu situación y qué detalles requieren una respuesta personalizada.

Después del envío, los datos se enviarán al CRM para responder a su consulta.

Política de privacidad