Respuesta concreta
Un extranjero sin residencia permanente puede ser considerado por el banco como cliente extranjero y, en esa condición, puede exigírsele un depósito adicional para abrir una cuenta. No es el mismo régimen que el de una persona que ya cuenta con un estatus consolidado en el país.
Tras aproximadamente seis meses de residencia, se puede acceder a productos bancarios de la mayoría de los bancos. Por eso, el momento de solicitarlo importa: una persona recién llegada y otra que ya lleva algún tiempo viviendo en el país pueden encontrarse con condiciones diferentes.
En la práctica, esto significa que abrir una cuenta sin residencia permanente no es un trámite universal y sencillo, sino un procedimiento con requisitos adicionales. Hay que estar preparado para acreditar la identidad, explicar el perfil del cliente y cumplir las condiciones del banco respecto del depósito o la documentación.