Respuesta directa
El principal riesgo directo al cambiar divisas durante una transferencia en tránsito son las pérdidas por diferencias de cambio. El dinero puede pasar por rublos, dólares o euros, y cada cambio reduce el monto final, especialmente si el tipo de cambio difiere de lo esperado.
Existe también un riesgo regulatorio: la Unión Europea impone regularmente prohibiciones a los vínculos financieros con Rusia. Esto puede afectar la disponibilidad de rutas, la voluntad de los bancos de aceptar pagos y los requisitos para explicar el origen de los fondos.
Antes de la transferencia, es necesario considerar no solo la comisión, sino también el camino completo del dinero: dónde se realiza el cambio, a qué tipo de cambio, quién es el remitente, qué país participa y qué documentos quedarán después de la operación. De lo contrario, una transferencia técnicamente exitosa puede ser costosa o difícil de explicar.