Respuesta directa
En un contrato social, el arrendador solo puede aumentar el alquiler de acuerdo con la inflación anual. Si el contrato se celebra por tres años o más, el precio se describe como fijado por los términos del contrato.
En un contrato de arrendamiento de un año, el precio puede ser más alto que en uno de tres años o más. Por lo tanto, la duración del contrato afecta no solo la estabilidad habitacional, sino también la forma en que las partes evalúan el riesgo y los futuros cambios en los pagos.
Antes de firmar, hay que identificar en el contrato la moneda, la fecha de revisión, el índice o la regla de aumento y la composición de los gastos adicionales. La promesa verbal de «no subir el precio» no reemplaza una cláusula clara sobre cuándo y con qué fundamento cambia el monto del alquiler y de los pagos vinculados a la vivienda en Uruguay.