Respuesta directa
Se puso en marcha un proyecto con una sala de escape, pero luego cerró por dos razones; una de ellas fue que el mercado no estaba preparado y no había demanda. Es decir, el problema no fue solo el lanzamiento, sino que la demanda resultó insuficiente para que el negocio fuera sostenible.
Para las pequeñas empresas en Uruguay, este es un riesgo típico de un mercado pequeño. La idea puede parecer interesante, pero si el público es reducido, las compras son poco frecuentes y los costos fijos son altos, incluso un producto de calidad no alcanza para sostener el modelo.
Una sala de escape muestra por qué, antes de realizar grandes inversiones, hay que evaluar no si gusta la idea, sino la disposición a pagar y a volver. El local, el equipamiento, la publicidad y el mantenimiento generan costos fijos. Si el mercado no está maduro o hay pocos clientes, cerrar se convierte en una forma de detener las pérdidas.