Respuesta concreta
Según la impresión de muchos recién llegados, en Uruguay hay notablemente menos perros callejeros de lo que cabría esperar según la experiencia de otros países. En la vida cotidiana llama más la atención otra cosa: muchísimas personas tienen sus propios perros, y las mascotas se ven mucho en el espacio urbano.
La frase de que «hay tres perros por cada uruguayo» suena más a una descripción emocional de la magnitud del cariño por los animales que a una estadística precisa para cálculos personales. Pero transmite bien la sensación de que los perros son una parte habitual de la vida urbana.
Para quienes se mudan con una mascota, esto es más bien una ventaja, pero las cuestiones de vivienda, veterinario, alimento y normas del edificio concreto igual deben resolverse por separado. Una actitud amigable no implica la aceptación automática de cualquier arrendador.