Respuesta directa
En Uruguay, los propietarios están obligados por ley a aceptar animales, pero en la práctica algunos siguen rechazando a inquilinos con mascotas; hay menos opciones. Por lo tanto, es posible buscar alojamiento con una mascota, pero es mejor acordar las condiciones antes de hacer una reserva o firmar el contrato.
El propietario puede pedir un depósito por la mascota, pero no está obligado a exigirlo y no puede imponer ese pago como una condición independiente e incondicional. Si hay un depósito, el importe, los motivos para retenerlo y las condiciones de devolución deben describirse por separado.
Para el inquilino, lo principal es no ocultar a la mascota. El permiso para tenerla, los cargos adicionales, las reglas de limpieza, el uso del ascensor y del patio y las restricciones del edificio deben quedar por escrito. Así, cualquier disputa no se reducirá a recuerdos distintos de una conversación con el propietario o el agente inmobiliario.