Respuesta concreta
A menudo se considera cómoda una temperatura superior a los 25-27 grados, y el rango de 28 a 32 grados se describe como agradable. Pero se trata más bien de una referencia cotidiana, no de una norma universal para todas las personas.
En Uruguay, la sensación térmica depende mucho de la humedad, el viento, el sol y la calidad de la vivienda. Una misma temperatura puede percibirse de forma distinta en una habitación seca y soleada, en una vivienda húmeda sin calefacción adecuada o en la costa con viento fuerte.
Por eso, al elegir una zona y una vivienda, conviene pensar no solo en los grados. La orientación de las ventanas, la posibilidad de ventilar, la sombra en verano, la calefacción en invierno y las facturas de electricidad son importantes: esta combinación determina el confort diario en una vivienda concreta durante los distintos meses del año.