Respuesta directa
Se recomienda llevar una provisión de medicamentos de uso continuo para al menos dos o tres meses. Esto es especialmente importante para los medicamentos que se toman regularmente y cuya vida útil sea la habitual.
Esta provisión no busca evitar la atención médica local, sino facilitar un período de transición tranquilo. Después de la mudanza, llevará tiempo elegir un sistema de salud, consultar a un médico, encontrar un equivalente local u obtener una receta para el medicamento necesario.
En primer lugar, conviene llevar aquello de lo que no se puede prescindir de golpe: medicación de uso continuo, medicamentos poco comunes y los que son difíciles de reemplazar. También resulta útil preparar un botiquín básico, pero la prioridad principal es la continuidad del tratamiento durante los primeros meses, mientras todavía no se haya encontrado una alternativa local.